martes, 14 de abril de 2015

Resacón en las Vegas (del Llobregat)

Hace muchos meses que no pruebo nada que lleve alcohol, de hecho, entre el embarazo y la lactancia y mi vida ascética, hace años... pero sí creo recordar cómo era un día de resaca. Creo recordarlo porque llevo 2 meses con el cuerpo de resacón del de garrafón del malo.

Damas y Caballeros, estoy embarazada de unas 13 semanas y sólo ahora empiezo a despertar del letargo en el que me ha sumido la beta-hcg y encuentro ganas de escribir.

Para aquellos que no hayan tenido el placer de vivirlo, me dispongo a explicarlo "en sencillo".



En qué se parece el primer trimestre de embarazo a un resacón?

-Tienes sueño todo el día
-Sólo te apetece estar en el sofá y no saber nada del mundo
-Todo te da asco
-Pero... en determinados momentos te comerías una pizza entera (con asco)
-Necesitas comer cada dos horas
-Vomitas (mucho)
-Juras que nunca más lo volverás a hacer (pero luego te olvidas)

Pero también existen diferencias...

-No es domingo.
-Tienes que ir a trabajar.
-Si no dices estás embarazada, no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.
-Si dices que estás embarazada, la gente presupone que a pesar de los vómitos estás feliz, espléndida, con mariposas el estómago, y no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.

Señores, señoras, desengañense... el primer trimestre de embarazo (al menos en mi caso) es tan espléndido como un día tras otro de resacón.  Eso sí, me queda el consuelo de que hasta la Kate Middlenton lo vive así (a mí el glamour que no me falte)

Pero,  ¿sabéis que?, el primer trimestre se acaba, el resacón se pasa (y se olvida en pocas semanas)

:)