viernes, 12 de junio de 2015

Segundos en la linea de sucesión

Soy la segunda de dos hermanos
Mi hermano nació cuando, después de 5 años de búsqueda y todas las terapias de reproducción asistida que existían a finales de los 70, mis padres habían tirado la toalla.
Fue el primer nieto/sobrino en al familia de mi padre y el primer varón en a familia de mi madre.
Yo nací 15 meses después, así sin más.

Desde mi más tierna infancia sospeché que ciertas ilusiones de mis padres se habían focalizado en mi hermano: las clases de piscina, aquellos juguetes de ciencia chulos, ir a buscar fósiles a la sierra... Yo fui herendando y tirando mano de la "ósmosis".

Mi madre contaba con gracia como iba tan cargada de trabajo (era jefe de personal en una multinacional en época de despidos) que prácticamente no había ido al ginecólogo en todo el embarazo y que ni se enteró de mi parto... 

Vale, yo estoy igual.

Mi control gestacional se limita a las ecografías y analíticas estrictamente necesarias para que no me salga el "gomet rojo" en la historia obstétrica, y ya me encargo yo de pedírmelas.
Si bien es cierto que en el embarazo de Claudia tampoco me cuidaba excesivamente (véase el post En casa de Herrero...  y 32 semanas... ¿¿¡¡No tienes nada preparado!!??), iba al gimnasio con entrenador personal, le poníamos musiquita, le hablábamos, me ponía cremita, me hacía masajes...
A esta pobre criatura por no hacerle caso, no le hemos puesto ni nombre

Para ser sincera, lo que más me preocupa del embarazo es el ritmo frenético de crecimiento de mi barriga y las dificultades que entraña para levantar, transportar y jugar con normalidad con Claudia.
Pienso en el postparto, y lo único que pienso es en como gestionarlo para que Claudia no se sienta desplazada...

Por eso quiero lanzar desde aquí una propuesta de reflexión para los primogénitos:

Vamos a ver ¿Porqué tenéis celos de los segundos?