lunes, 9 de noviembre de 2015

Puerperio 2: el retorno

Represente el lector la siguiente imagen en su mente:
La que aquí escribe en su tercer o cuarto día después de parir tumbada en la cama, de lado, desaliñada, alimentado a la criatura recién nacida.
La camiseta medio levantada, deja salir la barriga flácida que cae sobre la cama después de 9 meses de distensión creciente, el ombligo salido todavía hacia afuera...

A esta escena llega la criatura mayor que recién levantada y llena de vitalidad sube a la cama con intención de besar a su madre y tocar a su hermanita. Algo la detiene...

Mira la barriga de la madre y admirada dice:

Oooohhhh, otra teta para Sofía comer!!

ZASCA!
Esto es darse de bruces contra lo que viene siendo un segundo puerperio y la sinceridad de una niña de dos años.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Historia de un segundo parto

Si mi primer parto estuvo rodeado de un aura de emoción y romanticismo, propio de quien se enfrenta a una nueva etapa vital, mi segundo parto  lo estuvo de seguridad y "savoir-faire"...

Estaba yo de 39.3 semanas, hartita ya del embarazo y de tener la agilidad de un león marino. Como cada día me acosté en la cama de Claudia hasta que se durmió, y al levantarme de la cama "Zas" un líquido calentito me empezó a caer de entre las piernas. Corriendo por el pasillo hasta el aseo, intentando apretar toda la musculatura del suelo pélvico sin ningún tipo de éxito y empapándome el pantalón de pijama...

Puede creer el lector avispado que queda claro que había roto aguas, ¿verdad?

Pues a mí, ginecóloga con muchas horas de guardia mis espaldas, no me quedó nada claro:
Mi suelo pélvico ya no es lo que era y el baño hormonal del embarazo y la presión abdominal de un útero del tamaño de una sandía de libro guiness no ayudan.
En la intimidad de mi baño olí los pantalones (no olía a pipí)
Tosí, pero no salía más líquido

Llamo al padre de mis criaturas, y le hago oler mi ropa interior (muestra de amor donde las haya).
-No huele a nada-me dice- pero tu eres la ginecóloga, tu sabrás
-Pues yo no estoy segura de que no sea pipí...
Pido el comodín del whatsapp
-Hazle un pH- me dice mi "doula" particular.
-No tengo
-Mira a ver si hace helechos- el instrumento óptico con más aumentos del que dispongo, son mis gafas de antes de operarme la miopía, y no valen.

Al fin, me rindo a la evidencia de que había roto aguas y que el día P había llegado.

Tiembla Shakira, que eso de reservar una planta de la teknon y tener una cesárea con sólo mujeres y un cirujano plástico no es nada a mi lado... que a mí a glamurosa no me gana nadie

Como no tenía contracciones, quedo con mí gine particular (la Dra Martínez-Terrón, .. Ay, prima que te quiero una jartá!!) en inducir el parto al día siguiente por la mañana (dentro del timing del protocolo... protocolo, siempre protocolo), así que por la mañana, después de una duchita reconfortante, la Dra viene en coche a la puerta de mi casa a recogerme para ir a la maternidad.

Allí después de saludar a todo el personal y de echar unas risas nos ponemos manos a la obra con la inducción del parto...
Si mi primer parto fue de noche, este fue a plena luz del día
Si el primero fue íntimo en una atmósfera chillout, este fue en un escenario de película (la del camarote de los hermano marx... ya que ese era el tamaño del paritorio)
Si el primero fue pausado, este fue explosivo!
-9:20am me tomo la medicación.
-10am el padre de la criatura y la Dra se van a tomar un bocata y yo me quedo tan tranquila
-10:30am: $%&/"€@#ƒƒ√œ~ƒ√ ƒ œ∂ƒ√∂√® ¡¡¡¡¡¡¡¡LA MADRE QUE PARIÓ AL INVENTOR DEL MISOPROSTOL!!!!!!!!!!!!
{[[Control, control, control, control, control, no chilles, no chilles, no llores, no llores.... Pensamiento positivo, pensamiento positivo, pensamiento positivo.... ]]}
Y sólo alcanzo a decir: "quiero la anestesia, porfi"

Por azares del destino me tocó padecer el Síndrome del Recomendado... y no tuve una anestesia efectiva (con una laguna en mi ingle derecha donde se focalizaba todo el dolor) hasta las 12:45h o por ahí... momento en el cual dije... vamos a dejarnos de historias y
"EMPUJA MONA!"

y a las 13:15h de nuevo esa sensación de abrazar algo que nunca vas a querer soltar, llorar de felicidad, ser besada por el hombre al que amas y encontrate en paz.


jueves, 20 de agosto de 2015

32 semanas: Gorda no es un adjetivo bonito, aunque estés embarazada

Como iba diciendo, los segundos embarazos no tienen nada que ver con los primeros.
En los primeros te mimas, en los segundos mimas al peque que pasará a ser destronado.
En los primeros vas al gimnasio, en los segundos vas al parque.
En los primeros  cuentas cada semana como si de un hito se tratase, en los segundos no sabes ni de cuánto estás (ni en meses ni en semanas).
En los primeros tu cuerpo cambia de forma paulatina, agradable, y tú admiras esa transformación bañada por toneladas de hormonas de felicidad, en los segundos....

Pues en los segundos todos los tejidos blandos, cartilaginosos, óseos, vasculares están dados de sí, sobre todo si no te has dedicado a ir al gimnasio diariamente y con personal trainer en el periodo intergenésico (i.e. si no eres una celebrity).
En la semana 10 ya tienes barriga,
En la semana 16-17 ya abandonas tus vaqueros por la ropa de embarazada
En la semana 20 te empiezas a sentir como en la 30 del anterior embarazo: las piernas se hinchan, las varices afloran, los abdominales pasaron a mejor vida hace años y el suelo pélvico.. el suelo pélvico es otro cantar que merece de un post a parte (que no sé si algún día escribiré)
En la 27-28 se abre la veda, y en la 32 ni os cuento...
Personas cercanas, lejanas, desconocidas, aparcacoches y tenderas, conocidos de tus suegros, transeuntes varios que no te han visto en la vida no se cortan un pelo con expresiones del tipo:
-Uy qué gorda estás! Te queda poco ya no? No señora, mínimo 10 semanas. Gracias
-Estás muy gorda, viene grande el bebé? No, es un percentil 50.Gracias
-Llevas gemelos? Porque estás bastante gorda para estar de tan poco. No, muchas gracias Sr aparcacoches -Doulo en los ratos libres-
-Estás gorda de barriga, porque los tobillos los tienes normales, será que tienes mucho líquido...Qué dices?!Líquido!? Dónde?! En mi barriga (ascitis)? No, gracias eso es malo ...o Líquido amniótico quieres decir (polihidramnios)? No, gracias, déjalo mamá...
y un sinfín de expresiones del estilo que parte de mi cerebro se ha encargado de ir eliminando por salud mental.
Como dicen en mi tierra: Vamoraver, hace muchos años que dejé de contar calorías para dedicarme a comer lo que me gusta, habitualmente sano, y en cantidades razonables tirando a pequeñas... sin embargo, me estoy engordando, sí, la báscula no engaña... pero la expresión GORDA no mola aunque estés embarazada, se pueden utilizar eufemismos del estilo: estás gordita, tienes barriguita, cómo te ha crecido la barriga y otras que dejo a la imaginación del lector, pero por favor, eliminen de su vocabulario la palabra gorda. 

With Love!!<3

viernes, 12 de junio de 2015

Segundos en la linea de sucesión

Soy la segunda de dos hermanos
Mi hermano nació cuando, después de 5 años de búsqueda y todas las terapias de reproducción asistida que existían a finales de los 70, mis padres habían tirado la toalla.
Fue el primer nieto/sobrino en al familia de mi padre y el primer varón en a familia de mi madre.
Yo nací 15 meses después, así sin más.

Desde mi más tierna infancia sospeché que ciertas ilusiones de mis padres se habían focalizado en mi hermano: las clases de piscina, aquellos juguetes de ciencia chulos, ir a buscar fósiles a la sierra... Yo fui herendando y tirando mano de la "ósmosis".

Mi madre contaba con gracia como iba tan cargada de trabajo (era jefe de personal en una multinacional en época de despidos) que prácticamente no había ido al ginecólogo en todo el embarazo y que ni se enteró de mi parto... 

Vale, yo estoy igual.

Mi control gestacional se limita a las ecografías y analíticas estrictamente necesarias para que no me salga el "gomet rojo" en la historia obstétrica, y ya me encargo yo de pedírmelas.
Si bien es cierto que en el embarazo de Claudia tampoco me cuidaba excesivamente (véase el post En casa de Herrero...  y 32 semanas... ¿¿¡¡No tienes nada preparado!!??), iba al gimnasio con entrenador personal, le poníamos musiquita, le hablábamos, me ponía cremita, me hacía masajes...
A esta pobre criatura por no hacerle caso, no le hemos puesto ni nombre

Para ser sincera, lo que más me preocupa del embarazo es el ritmo frenético de crecimiento de mi barriga y las dificultades que entraña para levantar, transportar y jugar con normalidad con Claudia.
Pienso en el postparto, y lo único que pienso es en como gestionarlo para que Claudia no se sienta desplazada...

Por eso quiero lanzar desde aquí una propuesta de reflexión para los primogénitos:

Vamos a ver ¿Porqué tenéis celos de los segundos?

domingo, 10 de mayo de 2015

París: Touché

Por motivos que no vienen al caso (i.e.  Un congreso), esta semana he ido por primera vez a París. Un tiempo excelente, buena compañía (aunque, no la soñada, pq el padre de mis criaturas se quedó ejerciendo de eso, de padre), buena comida... y tiempo libre (robado a la ciencia) para pasear por calles, callejuelas, parques, quais...

El viernes,  día festivo por las celebraciones de los 70 años del armisticio de la 2ª guerra mundial, volviendo desde el Sena al hotel localizado en Montparnasse, las calles bullían de actividad nocturna, ambiente que recordaba a la Latina en Madrid o a la calle Castaños de Alicante. Una escena me dejó la sangre helada y el corazón contraído... una madre de unos treintaitantos se acostaba en unos cartones, tapada con una manta, y abrazaba a su hija (de un año y medio- dos años) que se acurrucaba contra su pecho... La escena que vivo cada noche, pero en otras personas,cambiando techo por cielo y colchón por suelo.

Las calles de parís están llenas de indigentes. Algunos duermen al raso, otros en tiendas de campaña. No sé de política francesa, ni de cómo se cuecen  las cosas en el país vecino... Lo que no entiendo es cómo la sociedad permanecía como si nada, con sus copas y sus conversaciones, trascendentales o no,  ante aquella escena. Qué mal lo habría pasado esa madre, y qué mal lo pasará esa niña. Qué mal debe estar una sociedad que esa imagen no le asombra. Que no tiene mecanismos para que madre e hija no pasen sus días y noches al raso.

Comenté mi horror a mis compañeras de paseo, que me contestaron con algo parecido, a que mucha de esta gente no quiere ayuda, no quiere acudir a albergues ni saber de los servicios sociales.
Comenté mi horror a mis compañeros de desayuno del día siguiente, cuya respuesta fue algo parecida.
Comenté mi horror a mis compañeros de comida del día siguiente, misma respuesta fue lo que obtuve.

...

martes, 14 de abril de 2015

Resacón en las Vegas (del Llobregat)

Hace muchos meses que no pruebo nada que lleve alcohol, de hecho, entre el embarazo y la lactancia y mi vida ascética, hace años... pero sí creo recordar cómo era un día de resaca. Creo recordarlo porque llevo 2 meses con el cuerpo de resacón del de garrafón del malo.

Damas y Caballeros, estoy embarazada de unas 13 semanas y sólo ahora empiezo a despertar del letargo en el que me ha sumido la beta-hcg y encuentro ganas de escribir.

Para aquellos que no hayan tenido el placer de vivirlo, me dispongo a explicarlo "en sencillo".



En qué se parece el primer trimestre de embarazo a un resacón?

-Tienes sueño todo el día
-Sólo te apetece estar en el sofá y no saber nada del mundo
-Todo te da asco
-Pero... en determinados momentos te comerías una pizza entera (con asco)
-Necesitas comer cada dos horas
-Vomitas (mucho)
-Juras que nunca más lo volverás a hacer (pero luego te olvidas)

Pero también existen diferencias...

-No es domingo.
-Tienes que ir a trabajar.
-Si no dices estás embarazada, no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.
-Si dices que estás embarazada, la gente presupone que a pesar de los vómitos estás feliz, espléndida, con mariposas el estómago, y no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.

Señores, señoras, desengañense... el primer trimestre de embarazo (al menos en mi caso) es tan espléndido como un día tras otro de resacón.  Eso sí, me queda el consuelo de que hasta la Kate Middlenton lo vive así (a mí el glamour que no me falte)

Pero,  ¿sabéis que?, el primer trimestre se acaba, el resacón se pasa (y se olvida en pocas semanas)

:)