lunes, 19 de enero de 2009

miércoles, 14 de enero de 2009

Perigeo

Recuerdo una luna gigante, y la silueta de una ciudad amurallada con cúpulas y campanarios. Recuerdo el estomago lleno y las piernas descansadas después de una semana de caminatas eternas, y una dieta a base de pita y queso (pita y queso)

Recuerdo a la luna llena en su perigeo y un cielo diáfano, y una paz que en aquel momento olvidé que era efímera. Olvidé el odio entre vecinos, y me perdí en un momento de piel erizada ante una imagen irrepetible.

Todos durmiendo bajo un mismo cielo, todos amando la misma tierra, todos rezando a un Dios que clama por la paz y a la vez tanto odio contenido.

Dos meses y medio después de aquel recuerdo todo se emborrona por la ensoñación del ruido de las bombas a no demasiados quilómetros, y los destellos de las explosiones, y los que son capaces de matar (y matarse) en nombre de Dios.

¿Dios?, ¿qué dios permite eso?

lunes, 5 de enero de 2009

Tierra Santa, Gente no Santa


No voy a caer en la tentación de poner una foto de soldados israelies con la cara manchada seguida de la de un niño palestino herido. Me reservo mi opinión para mí, porque creo que es demasiado facil hablar sin conocer las circunstancias reales. Sólo sé que me entristece estar trabajando por salvar la vida de pequeñajos de treintaitantas semanas de gestación tocadetes antes de nacer, gastando miles de euros por salvar una mini-vida humana, y luego leer en las noticias que han muerto tantos en Gaza o un pais olvidado de áfrica.

Es triste que en una tierra TAN hermosa NUNCA haya habido ni habrá PAZ. Nunca la habrá porque las disputas no son tan solo políticas o económicas y para muchos traspasan la razón.

Una tierra santa con tanto odio en sus gentes, eso es triste. Es feo. No me gusta.