jueves, 4 de febrero de 2016

Señores Políticos, esto es un bebé de 16 semanas


Se llama Sofía, nació el 15 de octubre de 2015. Es mi segunda hija.
Aunque es grandota sólo tiene 16 semanas. Todavía no es capaz de mantenerse sentada, hace una semana empezó a reirse a carcajadas cuando yo, su madre, le pongo caras raras o le doy besitos en el cuello (o mejor dicho en la papada), pero también empezó a poner pucheros cuando me pierde de vista. El otro día, durante el baño, descubrió que "esos pies de ahí" son suyos.
Es una niña muy buena, duerme bastante bien y llora lo justo.
Por el momento, siguiendo las recomendaciones de la OMS, su alimentación consiste en lactancia materna a demanda y así espero que continúe hasta los 6 meses.

La lactancia materna a demanda ha demostrado sobradamente múltiples beneficios en la salud infantil
Otros bebés de su edad, por múltiples motivos toman biberón, sin embargo la nutrición de los bebés tan pequeñitos no sólo es el alimento que toman.
Los bebés también se nutren de afecto, de mimos, de carantoñas, de paciencia, de dedicación, de abrazos, de arrumacos.
Los abuelos, las niñeras, las profesoras de guardería son capaces de darles mucho cariño (jamás lo pondré en duda), pero no al nivel del que una madre les puede dar.
Cuando pasan los meses y los años, estos seres tan indefensos olvidan los días y todo lo que pasaron a tan tierna edad, sin embargo, el haber sido tratados con el mayor cariño posible deja una huella indeleble  (y demostrada) que les hará personas mentalmente más fuertes.


Ayer fue mi último día de baja maternal. Soy ginecóloga en un hospital público de Catalunya, y mi contrato a tiempo parcial (parcial gracias a los recortes en sanidad, por cierto) hace que pueda permitirme un permiso sin sueldo hasta que Sofía cumpla 6 meses. Muchas otras madres no tienen esa suerte.

Me gusta mi trabajo, y echo de menos la vida laboral, pero soy incapaz de dejar a mi bebé con ningún desconocido, por muy buenas referencias que tenga.

Soy consciente de que la economía es la que es y los recursos son limitados. No dispongo de las cifras de mujeres trabajadoras que prolongarían su permiso de maternidad de las 16 semanas a los 6 meses (en que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva); ustedes que sí disponen de ello,  al gasto que supone sufragar esos meses de trabajo, añádanle por favor los beneficios en salud física y emocional para las nuevas generaciones (al aumentar las tasas de lactancia materna hasta los 6 meses y el cuidado y afecto materno), y para las mujeres trabajadoras que dejarían de sentirse juzgadas por su entorno laboral, social y por ellas mismas al no volver al puesto de trabajo a las 16 semanas actuales (difícil de cuantificar, lo sé)

Gracias por su tiempo y suerte con las negociaciones para formar gobierno.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Puerperio 2: el retorno

Represente el lector la siguiente imagen en su mente:
La que aquí escribe en su tercer o cuarto día después de parir tumbada en la cama, de lado, desaliñada, alimentado a la criatura recién nacida.
La camiseta medio levantada, deja salir la barriga flácida que cae sobre la cama después de 9 meses de distensión creciente, el ombligo salido todavía hacia afuera...

A esta escena llega la criatura mayor que recién levantada y llena de vitalidad sube a la cama con intención de besar a su madre y tocar a su hermanita. Algo la detiene...

Mira la barriga de la madre y admirada dice:

Oooohhhh, otra teta para Sofía comer!!

ZASCA!
Esto es darse de bruces contra lo que viene siendo un segundo puerperio y la sinceridad de una niña de dos años.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Historia de un segundo parto

Si mi primer parto estuvo rodeado de un aura de emoción y romanticismo, propio de quien se enfrenta a una nueva etapa vital, mi segundo parto  lo estuvo de seguridad y "savoir-faire"...

Estaba yo de 39.3 semanas, hartita ya del embarazo y de tener la agilidad de un león marino. Como cada día me acosté en la cama de Claudia hasta que se durmió, y al levantarme de la cama "Zas" un líquido calentito me empezó a caer de entre las piernas. Corriendo por el pasillo hasta el aseo, intentando apretar toda la musculatura del suelo pélvico sin ningún tipo de éxito y empapándome el pantalón de pijama...

Puede creer el lector avispado que queda claro que había roto aguas, ¿verdad?

Pues a mí, ginecóloga con muchas horas de guardia mis espaldas, no me quedó nada claro:
Mi suelo pélvico ya no es lo que era y el baño hormonal del embarazo y la presión abdominal de un útero del tamaño de una sandía de libro guiness no ayudan.
En la intimidad de mi baño olí los pantalones (no olía a pipí)
Tosí, pero no salía más líquido

Llamo al padre de mis criaturas, y le hago oler mi ropa interior (muestra de amor donde las haya).
-No huele a nada-me dice- pero tu eres la ginecóloga, tu sabrás
-Pues yo no estoy segura de que no sea pipí...
Pido el comodín del whatsapp
-Hazle un pH- me dice mi "doula" particular.
-No tengo
-Mira a ver si hace helechos- el instrumento óptico con más aumentos del que dispongo, son mis gafas de antes de operarme la miopía, y no valen.

Al fin, me rindo a la evidencia de que había roto aguas y que el día P había llegado.

Tiembla Shakira, que eso de reservar una planta de la teknon y tener una cesárea con sólo mujeres y un cirujano plástico no es nada a mi lado... que a mí a glamurosa no me gana nadie

Como no tenía contracciones, quedo con mí gine particular (la Dra Martínez-Terrón, .. Ay, prima que te quiero una jartá!!) en inducir el parto al día siguiente por la mañana (dentro del timing del protocolo... protocolo, siempre protocolo), así que por la mañana, después de una duchita reconfortante, la Dra viene en coche a la puerta de mi casa a recogerme para ir a la maternidad.

Allí después de saludar a todo el personal y de echar unas risas nos ponemos manos a la obra con la inducción del parto...
Si mi primer parto fue de noche, este fue a plena luz del día
Si el primero fue íntimo en una atmósfera chillout, este fue en un escenario de película (la del camarote de los hermano marx... ya que ese era el tamaño del paritorio)
Si el primero fue pausado, este fue explosivo!
-9:20am me tomo la medicación.
-10am el padre de la criatura y la Dra se van a tomar un bocata y yo me quedo tan tranquila
-10:30am: $%&/"€@#ƒƒ√œ~ƒ√ ƒ œ∂ƒ√∂√® ¡¡¡¡¡¡¡¡LA MADRE QUE PARIÓ AL INVENTOR DEL MISOPROSTOL!!!!!!!!!!!!
{[[Control, control, control, control, control, no chilles, no chilles, no llores, no llores.... Pensamiento positivo, pensamiento positivo, pensamiento positivo.... ]]}
Y sólo alcanzo a decir: "quiero la anestesia, porfi"

Por azares del destino me tocó padecer el Síndrome del Recomendado... y no tuve una anestesia efectiva (con una laguna en mi ingle derecha donde se focalizaba todo el dolor) hasta las 12:45h o por ahí... momento en el cual dije... vamos a dejarnos de historias y
"EMPUJA MONA!"

y a las 13:15h de nuevo esa sensación de abrazar algo que nunca vas a querer soltar, llorar de felicidad, ser besada por el hombre al que amas y encontrate en paz.


jueves, 20 de agosto de 2015

32 semanas: Gorda no es un adjetivo bonito, aunque estés embarazada

Como iba diciendo, los segundos embarazos no tienen nada que ver con los primeros.
En los primeros te mimas, en los segundos mimas al peque que pasará a ser destronado.
En los primeros vas al gimnasio, en los segundos vas al parque.
En los primeros  cuentas cada semana como si de un hito se tratase, en los segundos no sabes ni de cuánto estás (ni en meses ni en semanas).
En los primeros tu cuerpo cambia de forma paulatina, agradable, y tú admiras esa transformación bañada por toneladas de hormonas de felicidad, en los segundos....

Pues en los segundos todos los tejidos blandos, cartilaginosos, óseos, vasculares están dados de sí, sobre todo si no te has dedicado a ir al gimnasio diariamente y con personal trainer en el periodo intergenésico (i.e. si no eres una celebrity).
En la semana 10 ya tienes barriga,
En la semana 16-17 ya abandonas tus vaqueros por la ropa de embarazada
En la semana 20 te empiezas a sentir como en la 30 del anterior embarazo: las piernas se hinchan, las varices afloran, los abdominales pasaron a mejor vida hace años y el suelo pélvico.. el suelo pélvico es otro cantar que merece de un post a parte (que no sé si algún día escribiré)
En la 27-28 se abre la veda, y en la 32 ni os cuento...
Personas cercanas, lejanas, desconocidas, aparcacoches y tenderas, conocidos de tus suegros, transeuntes varios que no te han visto en la vida no se cortan un pelo con expresiones del tipo:
-Uy qué gorda estás! Te queda poco ya no? No señora, mínimo 10 semanas. Gracias
-Estás muy gorda, viene grande el bebé? No, es un percentil 50.Gracias
-Llevas gemelos? Porque estás bastante gorda para estar de tan poco. No, muchas gracias Sr aparcacoches -Doulo en los ratos libres-
-Estás gorda de barriga, porque los tobillos los tienes normales, será que tienes mucho líquido...Qué dices?!Líquido!? Dónde?! En mi barriga (ascitis)? No, gracias eso es malo ...o Líquido amniótico quieres decir (polihidramnios)? No, gracias, déjalo mamá...
y un sinfín de expresiones del estilo que parte de mi cerebro se ha encargado de ir eliminando por salud mental.
Como dicen en mi tierra: Vamoraver, hace muchos años que dejé de contar calorías para dedicarme a comer lo que me gusta, habitualmente sano, y en cantidades razonables tirando a pequeñas... sin embargo, me estoy engordando, sí, la báscula no engaña... pero la expresión GORDA no mola aunque estés embarazada, se pueden utilizar eufemismos del estilo: estás gordita, tienes barriguita, cómo te ha crecido la barriga y otras que dejo a la imaginación del lector, pero por favor, eliminen de su vocabulario la palabra gorda. 

With Love!!<3

viernes, 12 de junio de 2015

Segundos en la linea de sucesión

Soy la segunda de dos hermanos
Mi hermano nació cuando, después de 5 años de búsqueda y todas las terapias de reproducción asistida que existían a finales de los 70, mis padres habían tirado la toalla.
Fue el primer nieto/sobrino en al familia de mi padre y el primer varón en a familia de mi madre.
Yo nací 15 meses después, así sin más.

Desde mi más tierna infancia sospeché que ciertas ilusiones de mis padres se habían focalizado en mi hermano: las clases de piscina, aquellos juguetes de ciencia chulos, ir a buscar fósiles a la sierra... Yo fui herendando y tirando mano de la "ósmosis".

Mi madre contaba con gracia como iba tan cargada de trabajo (era jefe de personal en una multinacional en época de despidos) que prácticamente no había ido al ginecólogo en todo el embarazo y que ni se enteró de mi parto... 

Vale, yo estoy igual.

Mi control gestacional se limita a las ecografías y analíticas estrictamente necesarias para que no me salga el "gomet rojo" en la historia obstétrica, y ya me encargo yo de pedírmelas.
Si bien es cierto que en el embarazo de Claudia tampoco me cuidaba excesivamente (véase el post En casa de Herrero...  y 32 semanas... ¿¿¡¡No tienes nada preparado!!??), iba al gimnasio con entrenador personal, le poníamos musiquita, le hablábamos, me ponía cremita, me hacía masajes...
A esta pobre criatura por no hacerle caso, no le hemos puesto ni nombre

Para ser sincera, lo que más me preocupa del embarazo es el ritmo frenético de crecimiento de mi barriga y las dificultades que entraña para levantar, transportar y jugar con normalidad con Claudia.
Pienso en el postparto, y lo único que pienso es en como gestionarlo para que Claudia no se sienta desplazada...

Por eso quiero lanzar desde aquí una propuesta de reflexión para los primogénitos:

Vamos a ver ¿Porqué tenéis celos de los segundos?

domingo, 10 de mayo de 2015

París: Touché

Por motivos que no vienen al caso (i.e.  Un congreso), esta semana he ido por primera vez a París. Un tiempo excelente, buena compañía (aunque, no la soñada, pq el padre de mis criaturas se quedó ejerciendo de eso, de padre), buena comida... y tiempo libre (robado a la ciencia) para pasear por calles, callejuelas, parques, quais...

El viernes,  día festivo por las celebraciones de los 70 años del armisticio de la 2ª guerra mundial, volviendo desde el Sena al hotel localizado en Montparnasse, las calles bullían de actividad nocturna, ambiente que recordaba a la Latina en Madrid o a la calle Castaños de Alicante. Una escena me dejó la sangre helada y el corazón contraído... una madre de unos treintaitantos se acostaba en unos cartones, tapada con una manta, y abrazaba a su hija (de un año y medio- dos años) que se acurrucaba contra su pecho... La escena que vivo cada noche, pero en otras personas,cambiando techo por cielo y colchón por suelo.

Las calles de parís están llenas de indigentes. Algunos duermen al raso, otros en tiendas de campaña. No sé de política francesa, ni de cómo se cuecen  las cosas en el país vecino... Lo que no entiendo es cómo la sociedad permanecía como si nada, con sus copas y sus conversaciones, trascendentales o no,  ante aquella escena. Qué mal lo habría pasado esa madre, y qué mal lo pasará esa niña. Qué mal debe estar una sociedad que esa imagen no le asombra. Que no tiene mecanismos para que madre e hija no pasen sus días y noches al raso.

Comenté mi horror a mis compañeras de paseo, que me contestaron con algo parecido, a que mucha de esta gente no quiere ayuda, no quiere acudir a albergues ni saber de los servicios sociales.
Comenté mi horror a mis compañeros de desayuno del día siguiente, cuya respuesta fue algo parecida.
Comenté mi horror a mis compañeros de comida del día siguiente, misma respuesta fue lo que obtuve.

...

martes, 14 de abril de 2015

Resacón en las Vegas (del Llobregat)

Hace muchos meses que no pruebo nada que lleve alcohol, de hecho, entre el embarazo y la lactancia y mi vida ascética, hace años... pero sí creo recordar cómo era un día de resaca. Creo recordarlo porque llevo 2 meses con el cuerpo de resacón del de garrafón del malo.

Damas y Caballeros, estoy embarazada de unas 13 semanas y sólo ahora empiezo a despertar del letargo en el que me ha sumido la beta-hcg y encuentro ganas de escribir.

Para aquellos que no hayan tenido el placer de vivirlo, me dispongo a explicarlo "en sencillo".



En qué se parece el primer trimestre de embarazo a un resacón?

-Tienes sueño todo el día
-Sólo te apetece estar en el sofá y no saber nada del mundo
-Todo te da asco
-Pero... en determinados momentos te comerías una pizza entera (con asco)
-Necesitas comer cada dos horas
-Vomitas (mucho)
-Juras que nunca más lo volverás a hacer (pero luego te olvidas)

Pero también existen diferencias...

-No es domingo.
-Tienes que ir a trabajar.
-Si no dices estás embarazada, no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.
-Si dices que estás embarazada, la gente presupone que a pesar de los vómitos estás feliz, espléndida, con mariposas el estómago, y no se entiende la actitud de "seta" con pocas ganas de interaccionar con el mundo.

Señores, señoras, desengañense... el primer trimestre de embarazo (al menos en mi caso) es tan espléndido como un día tras otro de resacón.  Eso sí, me queda el consuelo de que hasta la Kate Middlenton lo vive así (a mí el glamour que no me falte)

Pero,  ¿sabéis que?, el primer trimestre se acaba, el resacón se pasa (y se olvida en pocas semanas)

:)

viernes, 26 de diciembre de 2014

Carta a SS. MM. Los Reyes Magos de Oriente

                                             
Queridos Reyes Magos,
Hace mucho tiempo que no os escribo, más de 20 años, quizá,... ¿cómo os va la vida?
Imagino que vosotros también habéis notado la crisis, por lo que veo  en la calle los niños cada vez escriben más a Papá Noel. Yo siempre he sido (y seguiré siendo) seguidora vuestra, pero tenéis que reconocer una cosa, el gordiflón juega con la ventaja de que viene antes en Navidad y las criaturas tienen más tiempo para jugar con sus regalos.
Sea como sea, yo  opino que vosotros tenéis un "no sé qué" que a él le falta.

Antes os enviaba cartas por correo, pero una vez descubrí que mi madre las guardaba en su armario aun así cada año me traíais lo que pedía... excepto la casa de muñecas de playmobil que pedí varios años (no os guardo rencor, ya lo he superado).
Mi madre me explicó que los padres leen las cartas y que os explican el contenido por teléfono. El mismo teléfono al que os llaman para avisaros que los niños se portan mal.
Durante años busqué vuestro teléfono en la agenda de mi madre, pero no lo encontré. Os debe tener apuntados con un pseudónimo o algo...
Ahora que soy madre le he pedido que me dé vuestro teléfono de una vez por todas, pero se resiste a dármelo, así que ya que las cartas normales no os llegan, mi madre no me quiere dar vuestro teléfono y no encuentro vuestro correo electrónico en ningún lado, he decidido escribir esta carta abierta y subirla a mi blog para ver si tengo suerte y la leéis.

Este año he sido más o menos buena, los tiempos que corren no ayudan a hacer las cosas 100% bien, pero yo me esfuerzo en intentarlo. Al menos no la he liado parda en ningún aspecto importante (si algún lector casual piensa lo contrario, que hable ahora... o que mejor calle para siempre), así que me aventuro a pediros una cosa, que a ver si me podéis traer para 2015:
Este año os pido tiempo.  Salud y amor ya tengo un montón. Dinero tengo el que necesito. Lo que me falta es tiempo.

Un abrazo para los tres y una rascadita detrás de las orejas para los camellos
María José

sábado, 8 de noviembre de 2014

Fin.

¿Qué ocurrió? No lo sé.
Tal vez fuera una gastroenteritis, tal vez la malacostumbré, tal vez sean asuntos madurativos... El caso es que mi pequeña criaturita pasó de dormir "aceptablemente" bien a despertarse cada hora y media llorando, siendo yo la única capaz de calmarla y siempre con la teta.
Antes de que todo se desmadrara se despertaba sólo un par de veces para comer... y alguna otra vez con suaves quejiditos que calmábamos con un leve chistar o con un ligero mecer de su cuna.

Luego ocurrió la ecatombe. Los días y las noche se tornaron en un continuo.
La vida laboral no muestra misericordia alguna con las madres (y padres) agotadas  (-os).
Y la sabiduría popular (la de los abuelos/as, tios/as, cuñados/as...) te machaca con  un
"quítale la teta y verás como tu vida mejora" o lo que es lo mismo "la culpa de tus desvelos la tiene la teta" y por ende un velado "has malacostumbrado a tu hija con una cosa que a partir de cierta edad sólo trae vicio y perdición...malamadre"

De verdad que agradezco todos los consejos dichos desde el cariño y sin ánimo de ofender. Y sin ánimo de ofender, me he defendido como gato panza arriba con un: "yo no me quejo de mis noches (y de verdad que no lo hacía) por tanto no necesito consejos, estamos encantadas con la teta, la OMS (que son unos señores que saben mucho) la recomiendan hasta los dos años..."

Es difícil de explicar... pero voy a intentarlo lo mejor que se: para mi dar el pecho a mi hija, además de un alimento excelente, cómodo, barato y sano, ha sido un acto que me ha proporcionado tanto bienestar o comodidad como estar una tarde de lluvia en el sofá compartiendo mantita con el padre de la criatura. Dormirla al pecho ha sido,sin lugar a dudas, durante 13 meses el mejor momento del día. Capaz de confortarnos a las dos sin importar cuan duro hubiera sido el día. He sentido que mi pecho y mi regazo eran para ella el lugar más seguro del mundo donde nada malo podía pasar...

Hace 5 días decidimos que las noches eran demasiado duras y que no podíamos andar por el mundo como un par de zombies... y que tal vez era una opción hacer caso a la sabiduría popular...
Me negué en rotundo a destetar a mi hija.  Pero sí accedí a no darle para dormirla ni durante la noche...eso sí durante el día mantendría la lactancia materna a demanda.

Las tres primeras noches fueron duras, mucho llanto, mucho grito, pero también mucho beso y abrazo. Durante el día lactando normal.

El jueves, fuimos a ver a una amiga al trabajo, estando con ella Claudia me dijo: Mamá, Teta! con toda la naturalidad del mundo me saqué la teta y le di como cada día en el último año y un mes... pero por la noche después de una cena copiosa y agotada por no dormir las noches previas empezó a caer rendida... yo viendo que algo tan bonito como dormirla al pecho se iba a acabar, y traicionando lo pactado con el padre de la criatura, me saqué la teta  le susurré "cariño, esta es la última vez que mamá te da teta para dormir"... la agarró y me clavó los dientes una, dos y tres veces. Los ojos se me llenaron de lagrimas. Lo intenté de nuevo... y la rechazó. Las lágrimas me brotaron y no de dolor físico.

De nuevo lo intenté a la mañana siguiente y por la tarde del día siguiente... y su reacción fue la misma.

Tengo los ojos llenos de lágrimas y no porque me duela el pecho. Nada más lejos de mi intención el  resultar dramática... simplemente quería plasmar el sentimiento que me queda como recuerdo del acto de mayor ternura

miércoles, 30 de julio de 2014

un dia cualquiera

22h de un día cualquiera.

Después de una ardua batalla la Fiera cae rendida. La Madre (yo) se desploma en el sofá, con el pelo ensortijado, ojeras crónicas. Mira en la mesa su cena, fría y a medias... y echa una mirada llena de misericordia al Padre.

-Oye, ¿tu te acuerdas de cómo era el "antes"? La memoria me empieza a fallar
-Creo recordar que a esta hora estaríamos en el gimnasio
-Cierto! el Gimnasio- Soy donante anónima en un gimnasio nada barato (donante porque lo utilizo más bien poco)- ...y luego?
-Luego vendríamos a casa, nos prepararíamos una cena rica, abriríamos una botella de vino y veríamos una peli...
-(mmmm vinoooo)
- Y después dormiríamos toda la noche,  nos levantaríamos a las 7 am...y todavía tendríamos la desfachatez de quejarnos porque podríamos haber descansado más y mejor.

...

Hace cosa de un año, unos amigos nos regalaron la "Guía para padres desesperadamente inexpertos2"



Lo que parecía un libro de humor ahora se torna en un fiel relato de la realidad.

Como  buena Malamadre, el narrar mis desventuras forma parte de mi discurso habitual pero debo decir que de ninguna de las maneras, volvería al estado anterior!! Las noches son largas, pero los días son divertidos, llenos de sorpresas, alegrías y sin un segundo para aburrirnos :)