lunes, 22 de septiembre de 2008

La capacidad de sorprenderse

Cada vez vivimos más deprisa y cada vez nos sorprenden menos las cosas grandiosas que nos da la vida...

El otro día, tras atender un parto me preguntaron si no me emocionaba ante tal maravilla. La pregunta me sorprendió, y conociéndome, más me sorprendió la respuesta: "Es mi trabajo"

Hace muchos años ya, leí "El mundo de Sofía" de Jostein Gaarden, creo recordar que los filósofos le explicaban a Sofía que cuando nos hacemos mayores, es como si perdiesemos la capacidad de sorprendernos y por tanto la capacidad de analizar, entender y disfrutar aquello que nos rodea (o algo así).

Estamos tan acostumbrados a ciertas cosas que no sabemos apreciar lo que nos rodea, y hoy, en la época de la Mas Media, con el mundo entero a un click de ratón, ya casi nada nos sorprende. Pocas visiones o sonidos son novedosos a nuestros ojos. Tal vez sea el "Seny" que me gobierna, pero hace tiempo que no me sorprendo o emociono con una situación o visión.

Como rezaba un anuncio del Audi A8: En 1817 el joven novelista francés Stendhal visitó la ciudad de Florencia, nada le había preparado para la acumulación de tanta belleza. Entró en la monumental iglesia de la "Santa Croce". De repente se sintió aturdido, sufrió una ligera desorientación, palpitaciones y una intensa sensación de falta de aire y tuvo que salir. Hoy en día, a estos sintomas se le conocen como síndrome de Stendhal";
E
n palabras del propio Stendhal "Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme"

En 14 días marcho de viaje a Israel y a Jordania. Además del síndrome de Sthendal, hay otro síndrome descrito: El síndrome de Jerusalem. Este síndrome es mucho más exagerado, porque los afectos por la belleza y toda la historia contenida en una ciudad, creen ser personajes bíblicos.

Dudo muchísimo que me pueda afectar algo parecido, ahora bien, sí deseo que se me erice la piel con imágenes como esta:

2 comentarios:

Francisco dijo...

Hola holita!

Ya estoy aquí para cortar el rollo.

Pues eso, no te encantes demasiao que por allí tiran a matar.

Maria dijo...

agua fiestas! pero eso ya lo sabia yo que pasaba y que pasará hasta Dios-sabe-cuando.