martes, 2 de julio de 2013

Érase una vez un parto natural

Interesante artículo sobre el Parto Natural y el negocio que lo envuelve... y ahora que la Middelton va a parir en el agua aliviada con hipnosis, el negocio despuntará.

Ahora que estoy embarazada me doy cuenta de la cantidad de oferta de productos y servicios específicos para embarazadas que hay... la mayoría con poca base científica. Eso sí, basados en la impregnación de nuestro cerebro por progesterona y en que, evidentemente, queremos lo mejor para nuestros retoños  y para nuestra recuperación postparto.
Y si te propones que, tal vez, no querrás anestesia epidural y lo verbalizas en voz alta, parece que ante los ojos de muchos/as NECESITES entrenar, ir a clases de meditación, adquirir gadgets específicos, y si es posible contar con los servicios de una Doula (mujer que acompaña en el parto ejerciendo de pseudochaman)

Bueno... y otro tema (que nada tiene que ver con el parto natural, pero sí con el negocio del embarazo y puerperio) son todos los artilugios para bebé que parece que si no los compras no vas a ser buena madre... Pero de eso hablaré otro día.

Y digo yo, nuestras madres y abuelas, sin ir más lejos, parieron sin anestesia epidural y  lo llevaron más o menos bien sin grandes traumas y sin necesidad de prepararse para una maratón. Ni tuvieron tanta pijada para bebé cuyo uso dura solo unos meses... eso sí que es natural.

Y si a la posibilidad de parir con el tipo de analgesia que te dé la gana, le sumas la protección de un entorno hospitalario con todas sus posibilidades de  de actuación rápida, que se quiten todos los partos domiciliario o en clinicas pequeñas.

Y los sacaperras sin base científica, deberían hacerselo mirar (los resultados perinatales, digo).

Otro día más

1 comentario:

cricri dijo...

A lo que vamos, medicina privada sin ninguna base de ningún tipo.
Nos convertimos en carne del negocio que se está montando, y a lo grande, nada de medias tintas. Y a veces nuestras propias inseguridades hacen que caigamos en las fauces de esta bestia económica que nos devora. Siempre apelo a lo mismo peor es lo que mejor funciona, sentido común!!